11.9.05

Track 4: Arenga a la Música Zandunguera.

Sucede que generalmente cuando andamos deprimidos o bajoneaos, nos ponemos a escuchar música deprimente (ehm, a veces, me incluyo)... de hecho, a veces caemos en el horror de escuchar alguna canción cebollera, de esas que jamás admitirías que has escuchado... ahora, la pregunta es ¿por qué? Pues bueno, debe ser porque te sientes identificado con la letra de la canción o con lo que quiere expresar, ¿o no?... para no sentir que eres el único weon patético y creer que hay alguien más que está en la misma onda tuya, onda me quiero morir, onda te extraño, onda ojalá vuelvas, onda-onda decía una canción axé...
Ahora, craso error para todos aquellos que han querido encontrar consuelo en alguna radio mamona tipo pudahuel, romántica o fm dos, puesto que generalmente las canciones que ahí ponen es música pop, pero pop del malo (pa ké estamos con cosas, si igual hay buena música pop, dentro de su estilo, claro), ese pop de tipos regios estupendos, de minos sin pifias, de minas perfectas, que cantan lo que siempre quisiste escuchar... de ídolo adolescente o de nana o de dueña de casa... de esas señoras que ven las teleseries mexicanas y que gustan de Marco Antonio Solís...
El problema reside en que esas canciones muchas veces ni siquiera son escritas por ellos mismos, ni letra ni música... sólo prestan la voz y la facha para cantar la canción de algún seudo-compositor de canciones que es chico, feo, moreno y con voz de pito, por lo que nunca podrá expresar del modo que le gustaría lo que crea ni llegar a todas esas adolescentes pasadas a colonia Coral a las que llegan...
A propósito, y
a que mencioné a Marco Antonio Solís, todavía me da vueltas en la cabeza el fenómeno que fue este caballero durante el verano recién pasado: las viejas, enyeguecidas, cual cabra de quince años, se desbordaban, se tiraban las mechas por él... ya veía que cuando cantaba le llegaba algún calzón y/o sostén y/o colaless con poco uso al escenario, producto del delirio de la concurrencia... ¿y de adónde sacó tanta fama este tipo? Pues bien, de las teleseries mexicanas. Si se fijan bien, el público promedio de ambos fenómenos es el mismo. Y como soy una mujer informada, les confirmo que efectivamente ahí empezaron a escucharse en Chile los primeros acordes del ídolo de pelo largo.
Pero ¿qué mierda tiene este chascon cebollento que atrae a tantas generaciones? Primero: tira pinta. A pesar de que yo no le encuentro "ni un brillo", a las viejas (perdonen la expresión) se les derriten los helados por este señor.

Segundo, esa extraña apariencia que cultiva: pelo laaargo, barba, trajes de colores extravagantes (el preferido es el blanco); todos esos elementos guardan una curiosa similitud con la figura de Jesús... sí, el mismo Jesús, ese que supuestamente es hijo de un tal Dios y que vino, dicen, a salvarnos del pecado original... de hecho, hay muchas viejas que perciben a este hombre como un fenómeno sobrenatural o como poseedor de algún don extraordinario (si, eso fue lo que vi en mútliples medios de prensa en el verano: viejas declarando ke el tipo era poco menos que un "santo").

Tercero, letras que llegan al corazón de la señora que
está planchando, haciendo el aseo, esperando al troglodita del marido para que les tire unas migajas de cariño con las cuales se conforman porque no hay nada mejor, o porque la vida es así... o de esas señoras con sendos cuernos en las frentes porque, de puro pavas y producto de lo caliente del marido, las engañaron con la "otra".
En realidad, exceptuando el punto dos, o más bien modificándolo, muchos seudo cantantes optan por la misma fórmula, como una manera segura de alcanzar el éxito... el público seguidor de esta música se conforma con bien poco... o tal vez no es que quiera o no quiera conformarse, sino que cuando prende la radio es lo primero que escucha y al final se acostumbra... hasta yo andaba cantando "no hay nada más difícil que vivir sin tí, sufriendo en la espera de verte llegar", porque pa ké andar tan serios, si de repente una caída no le hace mal a nadie (
no es justificación por si acaso).
De hecho, y aterrizando lo que dije, esa misma es la fórmula que han adoptado programas como "Rojo": lolit@s lind@s (y si no, los arreglan hasta que queden lind@s), una voz agradable pero nada del otro mundo, música común y corriente; fórmula probada: éxito seguro. La cuestión es cuánto tiempo dure su carrera. Más bien poco: si han durado un par de años es porque el programa sigue al aire. Todos esos weones declarando que "rojo es un gran aporte a la escena musical" se pueden introducir el comentario por ahí mismo, ya que en verdad el aporte es nulo, salvo la reproducción y/o copia de lo que ya hay: más de lo mismo.

A propósito de música cebollenta, me acordé de un grupo que se llama (¿o llamaba?) Maná: unos chascones indecentes que tocaban instrumentos como cualquier hijo de vecino, con letras monotemáticas (extrañamente, siempre, pero SIEMPRE estaban sufriendo por amor... ¿alguna canción alegre? pfff de adonde). Pero todas las minas locas con los tipos... por las letras y eso... ¿acaso esta gente no conocerá la felicidad? ¿o acaso se dedican a la autoflagelación constante y sonante?
Lo más curioso de todo esto es que mientras escribo estoy escuchando Goran Bregovic. Para los que no lo cachan es un director de cine y músico nacido en Bosnia. Se ha hecho conocido especialmente por hacer un par de bandas sonoras para Emir Kusturica, entre ellas la que estoy escuchando ahora (Underground). La cosa es que la música que hace este tipo recuerda como a "the real" gitanos... no como los de Romané (esa teleserie de "el canal de todos"), la música es muy de esa onda, muy como folclórica Rumana...
Y es que escuchando a Bregovic o a Kusturica se hace un poco imposible deprimirte. De hecho, es buena música para cuando andas deprimido, ya que es increíble cómo te sube el ánimo y hasta te dan ganas de bailar. Cuento aparte las películas: véanlas. Nada más.
Bueno, ¿dónde mierda está la conexión entre todas las necedades que escribí más arriba? Simple: en que el ejercicio de escuchar música deprimente cuando andas deprimido es una suerte de "revolcón en la propia mierda". Mejor escuchar alguna cosilla que te suba el ánimo, porque escuchar a más weones cortándose las venas de verdad no lleva a ninguna parte...
He aquí mi conclusión: el reggaeton es un buen estilo musical PARA WEVEAR, para subrite el ánimo, para botar las rabias o las tristezas... si te hacis fanático del reggaeton, ahí hay problemas, pero mientras no pase de wevear de vez en cuando con la GASOLIIIIINA y cagarte de la risa un rato, no creo que le haga mal a nadie.
Tontos graves los que se molestan con esa música, que en realidad hay que tomarla como lo que es: weveo.
Aunque igual entiendo a todos los que se exasperan con estos ritmos cadenciosos cuando ya es como décima vez en el día que los escuchan (en algún local comercial con parlantes a too chancho, en la micro, en miles de radios... en fin), al final es un ritmo tan monótono que puede ponerte inclusive mal genio, cuando venis de vuelta de la pega o de la u hecho mierda. Yo, por mi parte, me reservo el legítimo derecho a subir mi ánimo escuchando a Bregovic. Ah! y pal año nuevo es infaltable Tommy Rey... aunque de repente las buenas intenciones se me van a la cresta e igual termino escuchando el unplugged de Alice in Chains, que no es muy animoso que digamos... total, mientras el asunto no se transforme en patología crónica, todo bien, ¿no?
Ahora, la felicidad es un fin en sí mismo, por lo que lo que acabo de escribir no vale con el "viceversa". ¡No vayan a ser tan weones como pa escuchar música deprimente cuando anden alegres!
Y bueno, si hasta Bregovic y Kusturica tienen sus momentos más de "irse pa adentro", porque la vida no está hecha de extremos, sino de matices.
Hay música para todo y para todos. Ustedes también busquen sus propias formas musicales de evadir la mala onda y el bajón cuando lo necesiten y así lo quieran... música capaz de llenar cada momento... y si quieren evadir la mala onda, adelante, total, limpiarse la mierda es gratis... y seguir revolvándote en ella también.







Underground OST

Goran Bregovic

Music Star, Beograd (1995)

5 comentarios:

Anónimo dijo...
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lllllllllllllllllllll dijo...

definitivamente hay musica para todo.

cristian dijo...

De acuerdo en casi todo... creo que hay música pop que es buena no sólo dentro de su estilo, sino por su propia calidad musical. Obviamente esto depende un poco de qué es lo que comprendemos por música pop, y siendo yo modestamente entendido en materia musical, me atrevería a decir que más que el pop en sí, es la condición "mainstream" lo que facilita que cualquier tipo de música se heche a perder. Por lo demás el vocablo "pop" en su concepción actual es tan solo una triste sombra de lo que alguna vez fue a mediados de los sesenta.
Así como tienes pop mainstream muy malo, hay tambien rock mainstream muy malo, e híbridos indescriptibles como esa súbita proliferación de pseudo punk-rockers de hace unos cuatro años o la numerosa cantidad de bandas que engancharon con aquello que se llamó "nu metal" sólo porque pegaba en ese momento. Todos ellos no son más que el resultado de la música como marketeo.
Ya me puse latero.
Voy a resumir el otro monton de cosas que quería decir en sólo tres cosas:
1. Lo más insólito de Marco Antonio Solís es que si Jesús realmente quisiera tener una segunda venida, vendría transformado en un sujeto así.
2. Escucha algo de Holden (cosa que probablemente ya has hecho) La llamada corriente "indie", a pesar de que odio las categorizaciones, tiene también música muy interesante.
3. Felicitaciones por el blog. Llegué aquí por un comentario tuyo en el mío y debo decir que estoy gratamente sorprendido con los dos que he leído. Saludos y compra tus entradas a Pearl Jam... supongo que vas.

Anónimo dijo...

tanta vuelta que te diste para reconocer que eres una "cumbianchera reprimida"... y que te gusta este chascon... luna, luna, lunaaaaa

Carerraja dijo...

Afortunadamente no tengo ese tipo de placeres culpables. Se puede saber mucho de alguien por lo que escucha en cuanto a música, no tanto el estilo sino la interpretación o lo que busca en ella. Aunque objetivamente, hay mucho que desear en musica cebollenta onda baladistas en español, con su poesía barata y música de pose para viejas menopáusicas como el chascón ese que mencionas que pasó a ser uno de mis más odiados cuando por culpa suya se frustró el esperado concierto de Anthrax, dejándome con la entrada en la mano, mirando el Victor Jara desde afuera y pensando cómo tres mil viejas pueden ser más peligrosas que un estadio lleno de metaleros furiosos, bueno pero esa es otra historia...

En fin, soy más cargado al rock de potencia, fuerza. Es lo que busco al escuchar música y fue el estilo que me marcó bastante tiempo. Y mi espectro se ha ampliado un poco con el correr de los años. Si la gente se dedicara un poco a descubrir y formarse un gusto con todas las alternativas posibles y no solo las que te vende rojo o mekano, todas esas mierdas no existirían. ¿O no?


Salu2